Ayude a 2.4 mil millones de personas a reducir millones de toneladas de emisiones con sólo un clic.

Hace más de 125,000 años, el hombre descubrió el fuego. Con esto vino una fuente de calor, abrigo y luz. Desafortunadamente, para una de cada tres personas viviendo hoy en día muy poco ha cambiado. Esto es lo que se conoce como pobreza energética.

 

El joven empresario Hugh Whalan y el especialista new yorkino en energía ambiental y créditos de carbono, Scott Tudman, fundaron “Energía en Común” (EIC por sus siglas en inglés), una nueva organización sin fines de lucro que busca cambiar esto. El plan es que a través de EIC se provee de energía ecológica a 15 millones de personas en los próximos cinco años.

“De verdad, dejemos que esa idea cale”, dice Whalan. “2.4 mil millones de personas están obligados a depender para vivir y entretenerse de fuentes de energía arcaicas como estiércol, querosene y leña. Estos combustibles son costosos, peligrosos y dañan el medio ambiente. Mucha gente ha estado hablando hace tiempo del problema pero nosotros decidimos tomar cartas en el asunto y tratar de encontrar una solución, aunque que tengamos que hacer un crédito a la vez”.

EIC permite que individuos proporcionen préstamos de energía verde a empresarios pobres de los países en desarrollo. Hasta el momento ya ha entregado exitosamente préstamos a panaderos, costureras, restaurantes y a dueños de peluquerías en Ghana por una serie de cocinas mejoradas y luces de paneles solares.

“Tuvimos gente que hizo préstamos de tan sólo $25 para ayudar a que Ophelia Sewordzi mejore su peluquería en Ghana. Ophelia necesitaba luces solares para poder trabajar más horas rebajando además el costo de su recibo de electricidad. Esto se logró, gracias a un préstamo de $200 de prestamistas en Australia y Estados Unidos. Todo fue hecho a través de nuestra página web”, señala Tudman.

EIC trabaja con instituciones micro financieras que distribuyen los préstamos y dan asistencia para encontrar soluciones ecológicas tales como luces solares, cocinas mejoradas, sistemas de irrigación por goteo y sistema de paneles solares para casas. “Tener la posibilidad de reducir, y en algunos casos eliminar por completo la dependencia en combustibles costosos y dañinos es un gran paso adelante para estas comunidades”, asegura Tudman, “y el hecho que estos combustibles estén siendo reemplazados con soluciones ecológicas es también una gran noticia para el medio ambiente”.

La intención de EIC es medir la reducción de emisiones creada por los préstamos ecológicos que permitirá a su vez que los prestamistas los consigan para contrarrestar sus emisiones personales. “Esto es algo que no se ha hecho antes y además sabrán que sus préstamos están ayudando a financiar más préstamos ecológicos para la gente pobre”, señala Whalan.

Usted puede encontrar más información en www.energyincommon.org y hacer un préstamo en www.energyincommon.org/lend .