Equipo con esperanza

Cargadores solares elaborados por personas con discapacidad contribuirán a reducir la pobreza y el cambio climático en El Salvador. 
 
Una cocina rural
El producto SalvaSol Básico es una estación de carga con energía fotovoltaica en forma física de una lámpara, es decir pequeña y móvil, dirigida principalmente a hogares del área rural que carecen conexión a la red de energía eléctrica. La estación tiene la capacidad para: accionar una Lámpara-LED hasta 14 horas, cargar celulares, operar una radio y cargar baterías recargables del tipo AA para el uso en linternas o radios. El producto se carga con un panel solar de 5 vatios.
 
De esta manera los hogares rurales de escasos recursos pueden no solamente ahorrar gastos del hogar (no más velas, candil y baterías desechables); sino también expandir sus actividades de negocios y así aumentar sus ingresos (uso de celular). Estudiantes escolares pueden aumentar su aprendizaje durante las noches (luz mejorada), protegidos de los mosquitos bajo una malla y abandonar el humo de candil; todo ello con la finalidad de tener efectos positivos adicionales en la salud y el aprendizaje, mejorando notablemente su calidad de vida.
 
Pero, la proyección social de la iniciativa y de su líder Rainer Mutschler-Burghard aspira no solamente a proporcionar beneficios a los hogares que sufren de extrema pobreza en El Salvador; sino también busca un componente de generación de empleos, porque la manufactura del producto se realiza con el esfuerzo laboral de personas con discapacidad intelectual. 
 
Un grupo de jóvenes, entre 17 y 35 años, de la asociación Asociación Salvadoreña Pro Ayuda a Personas con Retardo Mental (ASPAPREM) dirigidos por un supervisor son quienes ensamblan los equipos después que reciben los circuitos eléctricos que fabrica de manera voluntaria los estudiantes de la Universidad Don Bosco (UDB). En esta etapa del proyecto, ASPAPREM gana una comisión por cada equipo ensamblado pero la perspectiva a futuro “es ver la posibilidad de emplear directamente a dos o tres de estos jóvenes”, asegura Mutschler-Burghard. 
 
El producto SalvaSol Básico es el resultado del proyecto ENFOCA (“Estaciones de carga con energía fotovoltaica contra la pobreza en El Salvador”). ENFOCA fue uno de los 26 proyectos ganadores del Concurso de Innovación Energética IDEAS que se realizó en el 2009 y que fue auspiciado por GVEP, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, la Cooperación de Desarrollo de Alemania, GIZ y en gobierno de Corea del Sur.
 
Con el Salvasol Básico, el proyecto aborda cuatro Objetivos de Desarrollo del Milenio: erradicar la pobreza, educación, salud y sostenibilidad ambiental. Combina el acceso a energía por lo tanto a luz (lámpara LED), comunicación (carga de teléfonos celulares), y a información (conexión a una radio). 
 
Aunque la situación por la falta de acceso no es tan grave como en Honduras y Nicaragua, en El Salvador un octavo de la población no está conectado a la red, según estudios hechos por el proyecto. Muchas de estas 150 mil familias viven en el departamento Morazán, en el oriente del país. Y es ahí donde la iniciativa irá a enfocar sus esfuerzos para promover el producto.
 
El Salvasol Básico fue recientemente presentando al mercado en la capital del país San Salvador. Durante este evento de inauguración, el consorcio del proyecto junto con socios estratégicos entregaron en un proyecto piloto a representantes del cantón los Gramales, Municipio de Caluco los primeros cargadores solares financiado por un micro crédito atractivo. El cantón no cuenta con energía eléctrica y pertenece a una zona de extrema pobreza del país. 
 
El socio estratégico clave para el éxito del proyecto es el instituto financiero SAC Integral, S.A. El banco ofrece a los hogares de escasos recursos un micro crédito con intereses extremamente bajos (10 %), posibilitando una cuota mucho menor a los costos que actualmente los hogares desembolsan para la compra del candil, velas, baterías desechables y la carga de sus celulares. Las familias en estas zonas se iluminan básicamente con velas o candil que compran a diario. 
 
Durante las visitas que hará Rainer junto con el banco Integral ayudará a las personas a sacar un cálculo de lo que gasta actualmente y de lo que puede ahorrar si invierten en Salvasol Básico, sacando un micro crédito.
 
“En promedio, una familia rural gasta entre US$15 y US$20 al mes en velas, candil, baterías desechables y cargas de su celulares - mientras la cuota mensual del micro crédito para este producto estaría en US$12 y US$13”, señala Rainer. La cuota se base en el precio de adquisición del producto de 135 US$ o 139 US$ (con bolsa). 
 
La ventaja de un micro crédito – en comparación con un sistema de micro ahorros – es que el cliente puede usar el producto inmediatamente después del desembolso del micro crédito. Esto se realice después de una clasificación del cliente potencial por el banco y una visita del asesor en la casa del solicitante. Una vez desembolsado, el banco emite un cheque directamente al nombre del fabricante y el cliente podría elegir si quiere recibir su producto en su casa (envió por correo con un gasto adicional) o si pasa en la fabrica para buscarlo y recibir una pequeña capacitación.
 
Mucha gente, en países como El Salvador, temen tener créditos pero lo que el proyecto intenta es que estas personas sin conexión a la energía eléctrica se den cuenta que no sólo tendrán una ahorro mensual “sino un tremendo incremento en su calidad de vida”, enfatiza Mutschler-Burghard.